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miércoles, 30 de marzo de 2016

ROBERT DE NIRO, AMENAZADO POR LA MAFIA FARMACÉUTICA






Recientemente se ha vivido un nuevo capítulo en la guerra entre los defensores de la vacunación y la medicina oficial y los activistas que denuncian los daños provocados por los productos tóxicos contenidos en algunas vacunas.

Y el principal protagonista de este nuevo enfrentamiento, no es otro que el célebre actor Robert De Niro.

Recordemos que según denuncian muchos activistas anti-vacunación, el aluminio contenido en muchas de las vacunas aplicadas a los niños, podría estar relacionada con el elevado crecimiento en los casos de autismo que se están sufriendo en todo el mundo y más concretamente, los activistas apuntan a la vacuna triple vírica, contra el Sarampión, las Paperas y la Rubeola (MMR por sus siglas en inglés).



La polémica se ha generado por la proyección del documental “Vaxxed: Del Encubrimiento a la Catástrofe” en el Festival de Cine de Tribeca, Nueva York, del que Robert de Niro es cofundador e impulsor.

Inicialmente, De Niro defendió la proyección de este polémico documental anti-vacunación en el Festival:

“Yo quiero que haya un debate”, afirmó De Niro, en referencia al documental dirigido por Andrew Wakefield

“Grace y yo tenemos un niño con autismo, y creemos que es fundamental que todas las cuestiones relacionadas con las causas del autismo sean discutidas y examinadas abiertamente”, dijo De Niro.

“En los 15 años transcurridos desde el inicio del Festival de Cine de Tribeca nunca he pedido que una película se proyecte o se meta en la programación.

“Sin embargo, esto es muy personal para mí y para mi familia y quiero que se genere un debate, y por eso apoyamos que se proyecte el documental. Yo no apoyo personalmente (el contenido de) la película, ni soy anti-vacunación. Yo sólo estoy dando la oportunidad de que se discuta en torno a la cuestión”



El documental “Vaxxed” ha provocado protestas en muchos sectores, especialmente en las publicaciones de temática científica.

Muchos en la comunidad científica creen que el director de “Vaxxed”, Andrew Wakefield, es responsable de ayudar a crear el mito de que la vacuna del MMR puede causar autismo. incluso llegan a afirmar que miles de personas en el Reino Unido dejaron de recibir la vacuna triple vírica y el sarampión se extendió por ello por todo el país (no quedaría claro por qué razón algunas personas vacunadas de sarampión fueron infectadas igualmente, a pesar de que la vacuna debería haberlas protegido).



La cuestión es que la polémica llevó a los organizadores del festival a tener que justificar su decisión de proyectar el documental, amparándose en algo tan esencial como la libertad de expresión:

“Tribeca, como la mayoría de los festivales de cine, es diálogo y discusión. Con los años hemos presentado muchas películas desde lados opuestos de un mismo problema. Somos un foro, no un juez”, afirmó el comunicado de la dirección del festival.

“Vaxxed” se debía estrenar en Tribeca el domingo 24 de abril…pero ya no se proyectará.



El propio Robert de Niro, ante las presiones sufridas, se ha visto obligado a salir a escena y anular la proyección del film, revertiendo su decisión inicial.

“No creemos que contribuya o promueva el debate que habíamos esperado”, declaró el actor.

“Mi intención al seleccionar esta película era proporcionar una oportunidad para el debate en torno a un tema que es muy personal para mí y para mi familia. Pero después de discutirlo en los últimos días con el equipo del Festival de Cine de Tribeca y personas de la comunidad científica, no creemos que contribuya o promueva la discusión que habíamos esperado”

“El Festival no trata de evitar o alejarse de la controversia. Sin embargo, tenemos preocupaciones con ciertos aspectos de esta película que creemos que no nos permiten presentarla en la programación del Festival. Hemos decidido eliminarla de nuestro programa”



Bien, no hace falta ser demasiado imaginativo para comprender lo que ha sucedido.

Si tal y como afirmaba De Niro inicialmente, el film podía provocar un debate enriquecedor entre los defensores de ambos puntos de vista, nadie puede comprender cómo pocos días después, y tras reunirse con “personas de la comunidad científica”, esa posibilidad de debate desaparece.

En un debate, los defensores de la vacunación, con sus conocimientos científicos, podrían haber demostrado a la audiencia que tenían la razón, imponiéndose a esas personas que tratan prácticamente como “fanáticos e ignorantes”.

Y aquí, deberíamos preguntarnos: ¿por qué un científico no quiere debatir cara a cara con un ignorante al cuál puede desmontar fácilmente con datos y argumentos?

Y sobretodo, deberíamos preguntarnos: ¿qué le han dicho o hecho a Robert De Niro para que se retracte de esta manera de su intención inicial?



El investigador Jon Rappoport, expone cómo se ha producido la reveladora secuencia de acontecimientos que han llevado a esta decisión de De Niro…

1-De Niro, que tiene un hijo autista, decide defender públicamente la proyección de “Vaxxed” en el Festival de Tribeca. Esta película revela que hay una relación causal entre las vacunas y el autismo.

2-Se inicia una campaña de presión a Robert De Niro, por lo que el actor se reúne con el congresista de Florida Bill Posey, quien le hace saber que la película da justo en el blanco. Posey lo sabe, porque él y su equipo tienen en su poder muchos documentos de William Thompson, investigador de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU), quien denunció públicamente el gran fraude de la vacunación y el autismo en 2014.

3-Tras reunirse con el congresista, De Niro decide que no sólo va a proyectar el film en el Festival, sino que además, lo va a presentar a la audiencia él mismo, en vivo, sobre el escenario.

4-De entre las sombras emerge gente que le “aprieta los tornillos” a De Niro. ¿Qué le dicen?¿Con qué le amenazan? ¿Quizás con que su carrera en el cine va a terminar? ¿Que acabarán con el Festival de Cine de Tribeca? ¿Que el tratamiento médico que recibe su hijo autista será cortado? ¿Quizás le han amenazado a nivel personal o a alguien de su familia?

5-De Niro decide salir y cancelar la proyección de “Vaxxed”, contradiciendo públicamente su propio argumento inicial, que estaba centrado en “generar un debate”.

Es bastante evidente, que la poderosa Mafia Médico-Farmacéutica ha puesto en marcha toda su maquinaria de represión y amenaza.

Eso lo ve cualquiera.




Tal y como de forma muy acertada denuncia Jon Rappoport:

“Piensen sobre esto. Se puede ver una película sobre ataques aéreos estadounidenses matando a civiles inocentes. Se puede ver una película sobre la vigilancia penal sobre toda la población. Se puede ver una película sobre la CIA actuando contra gobiernos extranjeros. Se puede ver una película sobre las mega-corporaciones arrojando químicos sobre las ciudades, donde los niños nacen con defectos físicos y psíquicos y los adultos mueren de cáncer.

Sin embargo, no se puede ver una película que sugiere que una vacuna podría ser la causa del autismo.

Eso es demasiado importante y atenta contra un secreto demasiado grande para ser contado. Torpedea un monopolio que debe ser protegido, sin importar cómo ni con qué”

Lo que denuncia Rappoport es tan inquietante como cierto.

Se han producido todo tipo de documentales, que denuncian a grandes corporaciones como la todopoderosa Monsanto, o agencias relacionadas con los poderes más altos del planeta, como la CIA…sin embargo, se aplica toda la fuerza represiva contra aquellos que denuncian la posibilidad de una relación entre la vacunación y el autismo, aplastando con ello la libertad de expresión.

Y todo el mundo debería preguntarse…¿Por qué?

Otros actores norteamericanos, como los cómicos Jim Carrey y Rob Schneider, no se están callando y están dando la cara públicamente para denunciar esta oscura realidad…y viendo lo sucedido con De Niro, es obvio que deben estar recibiendo también fuertes presiones.



Más vale que vigilen su salud y cuiden sus espaldas.

Para terminar, el artículo de Rappoport expone los antecedentes de las denuncias realizadas por el investigador William Thompson.

En 2014, William Thompson, investigador reputado de los CDC, realizó una declaración afirmando que él y varios colegas científicos habían mentido acerca de un estudio clave del que fueron autores 10 años antes.



El estudio revelaba una conexión entre la vacuna triple vírica (sarampión, paperas, rubéola) y la proliferación de casos de autismo entre niños jóvenes negros…pero esa parte tan polémica del estudio (y tan potencialmente dañina para las farmacéuticas y el propio CDC), fue censurada y eliminada por los propios investigadores.

Sin embargo, Thompson mantuvo copias de las páginas y acabó pasándolas al congresista Bill Posey, entre otras personas.



Thompson declaró posteriormente, a través de su abogado, que no iba a hablar con la prensa y que solo trabajaría con el Congreso de EEUU, en el caso de que se iniciara una investigación…Sin embargo, no hay indicación alguna vez de que esa investigación llegue a realizarse, ni hay indicios de que las denuncias de Thompson sean escuchadas en las audiencias del Congreso.

Y este oscurísimo e inquietante asunto, es el tema central de la película “Vaxxed”, la película que ha sido censurada en el Festival de Cine de Tribeca.



Finalmente, el propio Jon Rappoport, un investigador que lleva muchos años tratando de denunciar las actividades de la mafia médico farmacéutica, nos cuentas sus propias experiencias con gente de la Industria del Cine, que quizás nos ayuden a comprender mejor el nivel de presión que puede haber experimentado Robert De Niro.



En palabras del propio Rappoport, procedentes de su artículo “Medical truth canceled due to Hollywood”…

Hace veinticinco años, vi dispararse la carrera de un actor de Hollywood, que de repente, se derrumbó por completo. Tuve una conversación con él y me reveló muchas cosas.
Este actor ya había provocado ciertas alertas al hacer algunas observaciones en las que denunciaba investigaciones médicas falsificadas; hablaba con sus amigos acerca de las cirugías innecesarias que se realizaban en un famoso hospital y estaba repasando un guión que versaba sobre la investigación de esta corrupción y que, por supuesto, nunca fue llevado al cine.
Un buen día, este actor desapareció de las pantallas, como si nunca hubiera existido. No fue solamente el hecho de que su carrera se derrumbara por completo. Es que además, la otra gente en la industria del cine tenían miedo de que les asociaran con él. Sutilmente, paso a paso, la gente a su alrededor empezó a “verle de una manera diferente”.
Afortunadamente, era una persona fuerte y fue capaz de restablecer su vida fuera de la industria del cine.
Me dijo que incluso las estrellas más importantes podían sufrir este tipo de excomunión.
“Muy pocos actores”, dijo, “tienen la fuerza para aguantarlo”


Me enconté con un productor que no había trabajado en una película durante 20 años. Sufría de una serie de enfermedades. Me entrevisté con él para hablarle de un guión que hablaba sobre una epidemia falsa, que en realidad era impulsada por los CDC. Cuando le expuse ese argumento, se puso blanco de repente. Después de recuperarse, me miró como si yo fuera el diablo encarnado, que se había presentado en su casa para arrastrarlo al Infierno.
Me dijo que estaba loco, que nunca se hizo una película como esa, y que si alguien se asociara a un proyecto como ese, acabaría incluído en la lista negra. Yo le recordé que no tenía nada que temer, puesto que él mismo no había estado activo en el negocio durante mucho tiempo. Pero el productor me respondió que eso no importaba. Me dijo que la Industria Médica tenía sus tentáculos echados sobre la industria del cine.
“Por el amor de Dios”, me dijo, “cuando yo ejercía de productor, mi propio jefe estaba en el consejo de un gran hospital. Había dado grandes sumas de dinero a una escuela de medicina de la universidad. ¿De verdad crees que alguien como él, habría permitido que se hiciera una película que denunciara un fraude médico a gran escala? Antes que dejarme hacer eso, me había atropellado con su coche”.



Hace algunos años, tuve una reunión con un productor en ciernes. Le mostré una idea para una película, cuyo argumento giraba alrededor de pruebas secretas en el ámbito médico: los médicos en los Estados Unidos estaban matando a cientos de miles de personas cada año con los medicamentos y los malos tratamientos en los hospitales. Ese argumento estaba basado, de hecho, en estudios científicos que lo denuncian. El productor me miró y dijo:“Sí, me dijiste por teléfono acerca de esta historia. Te he hecho venir sólo para ver qué cara de loco puedes tener”.
Lo cierto es que era un tipo agradable, y conversamos durante una hora más o menos. Me aseguró que su carrera terminaría si alguna vez se pusiera a trabajar en serio en la recaudación de dinero para realizar un guión como el que yo tenía en mente. “Tan pronto como empezara a conseguir dinero para hacer esta película, se correría la voz. La gente sabría de qué trata la película. Y entonces perderías a todos tus amigos y contactos de la Industria y ya no te devolverían las llamadas. Estarías acabado”.



Finalmente, hablé, no hace mucho tiempo, con un hombre al que yo calificaría como “recaudador de fondos médicos”. Un tipo que operaba en y alrededor de la industria del cine.
Básicamente se dedicaba a canalizar grandes sumas de dinero procedentes de personajes famosos, que las donaban para causas médicas.
Quería ver su reacción, así que le dije que tenía un guión sobre las muertes en masa provocadas por la Industria Médica en Estados Unidos. Me miró y sonrió: “Usted se está burlando de mí, ¿verdad? Voy a apostar mi casa contra un dólar de su parte a que nunca se llegará a hacer una película como esa”. Yo le pregunté por qué razón llegaría a hacer una apuesta de ese calibre y su respuesta fue muy reveladora. Me dijo: “Nosotros y la gente del cine dormimos en la misma cama. Estamos felizmente casados ​​desde hace mucho tiempo. ¿Te crees que puedes venir aquí y a decirle a uno de nosotros que el otro ha estado engañándole y que pretendes contárselo a todo el mundo? ¿Cómo crees que vamos a reaccionar?”



A lo largo de los años, he aprendido que el cartel médico y Hollywood están estrechamente relacionados.
Puedes ascender tanto como quieras para tratar de comprender cómo funciona esta relación entre ambas industrias, pero a nivel del suelo, donde los actores, agentes, productores y directores tratan de vivir y trabajar, todos están bajo estricto control. Y todos ellos lo saben. No van a hablar de ello públicamente, pero lo saben.
Bien, esta es la opinión de Rappoport y evidentemente, puede ser discutida.

Pero lo que denuncia Rappoport no parece tan fantasioso cuando vemos casos tan reveladores como el de Robert De Niro y el de la película Vaxxed en el Festival de Cine de Tribeca…








Fuentes:

lunes, 6 de abril de 2015

Vacunación

¿Debemos vacunarnos?


Desde que se intentaron introducir las vacunas en la práctica médica, muchas han sido las voces que se han levantado en contra hasta la fecha, en que todavía se siguen oyendo y esto cada vez sucederá con más fuerza.

Debido a que la falta de información en torno a la vacunación es tan predominante, muchos padres nunca se cuestionan si deberían o no vacunar a su hijo, pasando por alto una de las decisiones más importantes que un padre puede tomar sobre la salud de su hijo. Como la medicina convencional dice que la vacunación es segura, la mayoría de los padres simplemente aceptan la vacunación, completamente inconscientes de los peligros potenciales e incapaces de reconocer una reacción seria cuando ésta ocurre. Y además como las consejerías de salud del gobierno y el sistema escolar dan la impresión de que la vacunación es una obligación para todos los niños, la mayoría de los padres creen que se les requiere legalmente vacunar a sus hijos. Pero el hecho es que somos libres de rechazar toda la vacunación, o adoptar un plan parcial de vacunación, una decisión muy importante para la salud y el bienestar de su hijo.


Concepto de vacuna


En general, el concepto de vacuna es que se trata de un preparado antigénico obtenido a partir de agentes infecciosos que han sido modificados para que, habiendo perdido o atenuado su poder patógeno, conserven la capacidad de inducir en el organismo una reacción inmunitaria activa que proteja frente a determinadas enfermedades con un mínimo de riesgos y de reacciones adversas locales y generales. 

Otro concepto que se maneja es que la vacuna es algo que protege de la enfermedad sin ningún o con mínimos efectos secundarios. 

Muchos de estos conceptos están totalmente en el aire; una cosa es lo que se pretende y otra lo que se ha conseguido; aparte existe una información sobre vacunas más basada en propaganda que en hechos y estudios reales. 

La capacidad defensiva del organismo, innata y ancestral no específica, porque sabe defenderlo contra todo, es lo que se llama Inmunidad Natural

La capacidad defensiva adquirida por inoculaciones de vacunas o sueros, con pretensiones específicas (que en realidad no lo son siempre) reducida a los límites de la enfermedad correspondiente, es lo que se llama Inmunidad Artificial

Si se introduce un virus atenuado cualquiera en la sangre de un individuo, ésta reacciona con la producción de fermentos y anticuerpos que tienden a neutralizar o destruir dicho virus, y que son armas con las que el organismo podrá luchar contra la forma morbosa causada por el virus en cuestión. Esto se llama vacunación (preventiva). 

Si introducimos un virus en la sangre de un animal y luego extraemos el suero de su sangre cargado de defensas contra ese virus, y se la inyectamos al ser humano para darle defensas químicas prestadas que le garanticen contra la acción morbosa del virus de que se trate, habremos realizado sueroterapia (preventiva o curativa). 

Si una vacuna previene contra una forma es lógico vacunarnos contra cada una de las infecciones conocidas; y dudo que haya algún médico que crea en esta posibilidad sin que lleve como consecuencia la alteración grave de la salud o muerte del paciente, o que crea haber hecho en el individuo una verdadera labor de saneamiento. ¿Podremos llamar individuo sano al que tenga introducidos en su organismo todos los virus preventivos? 

Si la sueroterapia consiste en apropiarse defensas producidas por el suero de los animales, confesemos que esta actuación por la que hacemos pagar a otros seres los errores de nuestra conducta biológica, pretende violar las leyes naturales de la vida sana y luego eludir la sanción correspondiente (que naturalmente llega a la postre a pesar de todas las cegueras humanas). 


Las vacunas impiden la inmunidad natural 


Cuando un niño es infectado por una enfermedad transmisible, su sistema inmunitario responde a través de una sofisticada red de reacciones entrelazadas que pueden producir inmunidad de por vida a enfermedades infantiles naturalmente adquiridas. Estas milagrosas defensas existen, en parte, para evitar que los microbios y virus invasores se apoderen de los sistemas y órganos del cuerpo.

Pero las vacunas, que contienen virus vivos y muertos, bacterias muertas, ADN modificado genéticamente y conservantes químicos, son inyectadas directamente en el flujo sanguíneo, traspasando la respuesta inmunitaria natural. Esto priva al organismo de la habilidad de desarrollar naturalmente una inmunidad de por vida en toda su complejidad multifacética a enfermedades infantiles normales como el sarampión, las paperas y la varicela. La vacunación en masa es un intento del hombre de quitar la respuesta natural del desarrollo humano y reemplazarla con una serie de infecciones y respuestas inmunitarias impuestas artificialmente y determinadas por el plan de vacunación del médico.

El Dr. James R. Shannon, ex director del Instituto Nacional de Salud (NHS) en Estados Unidos declaró,

"la única vacuna segura es la que nunca se usa".


Demasiadas inyecciones


Hace treinta años, los niños recibían un total de cuatro vacunas, pero hoy, un niño totalmente vacunado recibe la pasmosa cantidad de 37 a 50 vacunas durante sus tempranos y formativos años de vida, cuando su sistema inmunitario es más vulnerable. Incluso el sistema inmunitario de un adulto sería desafiado por tantas vacunas en un periodo tan corto de tiempo. Mientras que los niños no vacunados nunca desarrollarán cada enfermedad contra la que los niños son vacunados, sus organismos son forzados por los planes de vacunación a responder a todas. Además, la vacuna DPT fuerza una respuesta inmunitaria a la difteria, el tétanos y la pertussis en el mismo día, un evento que nunca ocurriría en la vida real. Es más, no hay virtualmente estudios o investigación científica sobre los efectos de múltiples vacunas virales y bacterianas puestas en combinación o en próxima sucesión, y cómo afectan al cuerpo humano. 

Si los niños de EE.UU. recibiesen todas las dosis recomendadas de todas las vacunas recibirían hasta 35 vacunas que contienen: 113 diferentes tipos de gérmenes en partículas, de 59 sustancias químicas diferentes, 4 tipos de células animales y albúmina humana procedente de tejidos de fetos humanos abortados. 

Si piensa que no tiene que preocuparse de las vacunas debido a que sus hijos ya son mayores se equivoca. Hay más o menos 20 vacunas actualmente en desarrollo para el lanzamiento en los próximos años. Todas ellas dirigidas a adolescentes y a adultos. 

¿Cómo es posible que las vacunas sean perjudiciales para la salud? Algunos ingredientes de las vacunas:
  • Virus errantes o bacterias procedentes de los cultivos de células animales con las que preparan las vacunas en los mismos laboratorios. 
  • El mercurio, una neuro‐toxina de la cual hay buena documentación, se encuentra todavía en las dosis de vacunas múltiples contra la gripe en todo el mundo. Vestigios de este metal pesado aparecen también en otras vacunas. 
  • El aluminio, veneno que puede causar patologías de la médula ósea, en el hueso y degeneración cerebral. 
  • Células animales de: monos, riñones de perro, gallinas, vacas y seres humanos. 
  • El formaldehido (líquido utilizado para embalsamar) es conocido a nivel mundial como carcinógeno. 
  • El polisorbato 80, se sabe que causa infertilidad en ratones hembras y atrofia testicular en ratones machos. 
  • Gelatina de cerdos y vacas, se sabe que causa reacciones anafilácticas, se encuentra en grandes cantidades en la vacuna triple vírica y en las vacunas contra la varicela y el herpes zóster. 
  • Glutamato monosódico (MSG) en vacunas inhaladas contra la gripe, se sabe que causa trastornos metabólicos (diabetes, por ejemplo), convulsiones y trastornos neurológicos, entre otros.


Evidencia del daño de las vacunas


Porque están condicionados a ignorar la relación entre la enfermedad y las vacunas, estas son algunas de las enfermedades cuya asociación con las vacunas está documentada: 
  • Alergias
  • Eccemas
  • Artritis
  • Asma
  • Trastornos de sangre
  • Coágulos de sangre
  • Ataques al corazón
  • Sepsis
  • Autismo
  • Infecciones del oído
  • Desmayos (por huesos rotos)
  • Reflujo ácido que requiere que el bebé tenga que tomar inhibidores de la bomba de protones, a pesar de los muchos efectos secundarios
  • Cáncer
  • Ataques de epilepsia
  • Diabetes (infantil y juvenil)
  • Enfermedades de los riñones
  • Abortos involuntarios
  • Una larga lista de transtornos neurológicos y enfermedades autoinmunes
  • Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)
  • Y muchos, muchos más. 

Con respecto a vacunas propias tenemos por ejemplo:

  • Aspectos de la vacuna contra el sarampión:
Alrededor del 5% al 15% de los receptores de vacuna susceptibles presenta una temperatura de 39,4 °C (103 °F) o más alta, en general de 6 a 12 días después de recibir la vacuna MMR; por lo general la fiebre dura de uno a dos días, pero puede persistir hasta cinco días. Los individuos con fiebre no suelen presentar otros síntomas. Se han comunicado exantemas transitorios en alrededor del 5% de los vacunados. Se observa trombocitopenia transitoria en 1 de 25 000 a 1 en 2 millones de individuos después de la administración de vacunas con componente antisarampionoso, específicamente MMR.

Las tasas de la mayoría de los acontecimientos adversos locales y sistémicos fueron comparables en los niños inmunizados con vacuna MMRV y los inmunizados con vacuna MMR y antivaricelosa administradas simultáneamente. Sin embargo, la tasa de fiebre >38,9 °C (>102 °F) fue significativamente mayor en los que recibieron MMRV que en los que recibieron MMR y antivaricelosa (21,5% frente a 15%, respectivamente) y se observó exantema similar al del sarampión en el 3% de los vacunados con MMRV y el 2% de los vacunados con MMR y antivaricelosa.

En los Estados Unidos la frecuencia comunicada de trastornos del sistema nervioso central después de la vacunación antisarampionosa, incluidas encefalitis y encefalopatía, es de menos de 1 por millón de dosis aplicadas. Debido a que en ese país la incidencia de encefalitis o encefalopatía después de la vacunación antisarampionosa es más baja que la incidencia observada de encefalitis cuya de causa se desconoce algunos o la mayoría de los trastornos neurológicos graves comunicados rara vez pueden estar relacionados de manera coincidente, más que causal, con la vacuna antisarampionosa. Si bien se han comunicado casos de autismo y enfermedad inflamatoria intestinal después de la vacunación antisarampionosa, múltiples estudios, así como una Revisión de la seguridad de las vacunas del Institute of Medicine (Institute of Medicine Vaccine Safety Review), refutan una relación causal entre estas enfermedades y vacuna MMR. Después de la revacunación, se prevé que las reacciones serán similares pero mucho menos frecuentes porque la mayoría de estos vacunados son inmunes.

Los niños predispuestos a convulsiones febriles pueden presentar convulsiones después de la vacunación antisarampionosa. Si bien el riesgo de convulsiones puede ser ligeramente mayor en los niños con antecedentes de convulsiones o cuyos familiares directos tienen antecedentes convulsivos, se los debe vacunar porque los beneficios superan mucho a los riesgos.

Panencefalitis esclerosante subaguda. La vacuna antisarampionosa, al proteger contra el sarampión, disminuye de manera significativa la posibilidad de presentar PEES.


  • Aspectos de la Viruela:
La vacuna de viruela se creyó que era capaz de inmunizar a las personas contra la viruela. En el momento que fue introducida esta vacuna, había ya un declive en el número de casos de viruela. Japón introdujo la vacunación compulsiva en 1872. En 1892 había 165,774 casos de viruela con 29,979 muertes, a pesar del programa de vacunación. Un severo programa compulsivo de vacuna de viruela que entablaba acciones judiciales a aquéllos que se negaban a la vacuna se instituyó en Inglaterra en 1867.

En un lapso de 4 años, el 97.5% de las personas fueron vacunadas. El año siguiente, Inglaterra experimentó la peor epidemia de viruela en su historia, con 44,840 muertes. Entre 1871 y 1880 la incidencia de viruela realizó una escalada de 28 a 46 por 100,000. La vacuna de la viruela no funciona.

Mucho del éxito atribuido a los programas de vacunación realmente puede haber sido debido a la mejora en la salud pública relacionada a la calidad del agua y la higienización, condiciones de vida con menos hacinamiento, buena nutrición y mejores estándares de vivienda. Típicamente la incidencia de una enfermedad estaba claramente disminuyendo antes de que introdujeran la vacuna para esa enfermedad. En Inglaterra la incidencia de polio había disminuido por 82% antes de la introducción de la vacuna en 1956.




  • Diabetes Mellitus Tipo 1 Inducida por la Vacuna 
El Dr. John Classen ha publicado 29 artículos sobre la diabetes inducida por la vacuna. Por lo menos 8 de 10 niños con diabetes Tipo 1 (que necesitan insulina) tienen esta enfermedad como resultado de la vacunación. Estos niños pueden haber evitado el sarampión, paperas, y la tosferina, pero ellos han recibido algo mucho peor: una enfermedad que acorta la esperanza de vida por 10 ó 15 años y resulta en una vida que requiere constantes cuidados médicos. 

El Dr. Classen ha mostrado en Finlandia, que la introducción de la vacuna de hemophilus tipo b causó tres veces más casos de diabetes tipo 1 que el número de muertes y daños cerebrales que la influenza hemophilus tipo b pudo haber prevenido. 

En Nueva Zelanda, la incidencia de diabetes Tipo 1 en niños subió en un 61% después de un agresivo programa de vacunación contra la hepatitis B. Este mismo programa se ha empezado en los E.E.U.U. por lo que nosotros podemos ahora esperar muchos casos de diabetes Tipo 1 diabetes en los niños. Alzas similares en la diabetes Tipo 1 se han visto en Inglaterra, Italia, Suecia, y Dinamarca después del programa de inmunización contra la Hepatitis B.

La profesión médica es extremadamente reacia a reconocer las reacciones adversas de la vacunación, incluso cuando la reacción es instantánea o ocurre dentro de unas pocas horas, e incluso con adultos que pueden verbalizar claramente sus reacciones negativas, lo que los bebés no son capaces de hacer. Y como no hay estudios que hayan seguido la pista a los efectos negativos que ocurren a largo plazo, las reacciones que aparecen días, semanas o años más tarde son casi nunca atribuidas a la vacuna.




  • La vacuna de la Hepatitis B al nacimiento
La hepatitis B es primariamente una enfermedad adulta transmitida a través de la sangre y los fluidos corporales. Las poblaciones de alto riesgo son: drogadictos, heterosexuales y homosexuales con muchas parejas sexuales, trabajadores de la salud expuestos a sangre, y bebés nacidos de madres infectadas. En 1996, 270 niños de menos de 14 años fueron infectados con la hepatitis B, con sólo 54 casos en el grupo de edad de 0-1 año.



A pesar del bajo riesgo de los niños en general, y a pesar de la facilidad deprimer día de nacimiento antes de abandonar el hospital. En 1986, Merck & Co. empezaron a vender la primera vacuna contra la hepatitis B genéticamente modificada. Un flagrante ejemplo de la pobre ciencia detrás del desarrollo de las vacunas, la FDA aprobó la vacuna para su uso sólo después de que 1.636 dosis de Recombivax HB fueran administradas a sólo 653 niños que fueron posteriormente monitorizados durante sólo 5 días después de cada dosis. Como la vacuna es recomendada para el primer día de vida, a Merck se le pidieron datos de seguridad en recién nacidos. Ellos respondieron, "No tenemos ninguno. Nuestros estudios se hicieron en niños de 5 y 10 años." Pero fueron más lejos, Merck admitió en 1996 que no había datos "disponibles de la administración simultánea de Recombivax HB con otras vacunas" incluso aunque a los niños se les administran rutinariamente otras vacunas junto con la vacuna Recombivax HB.

Desde la introducción de esta vacuna, ha habido cientos de informes en la literatura médica (la mayoría publicados en revistas médicas internacionales fuera de Estados Unidos) citando enfermedades del sistema nervioso central, esclerosis múltiple, síndrome de Guillain-Barre, artritis, graves erupciones cutáneas, fiebre, fatiga crónica y Síndrome de Muerte Súbita Infantil (SMSI) como un resultado directo de la vacuna. Los padres han rellenado decenas de miles de informes de reacciones adversas, incluyendo visitas a urgencias, hospitalización y muertes. Un estudio en Nueva Zelanda informaba sobre un aumento del 60 % en la diabetes juvenil tras una masiva campaña para vacunar a bebés de 1988 a 1991 con la vacuna de la Hepatitis B. Incluso la misma compañía Merck admite la existencia de quejas sistémicas de fiebre, dolor en las articulaciones, fatiga y debilidad en hasta el 17 % de todas las inyecciones de hepatitis B. Y quizás lo más contundente de todo esto, más del 50 % de los médicos encuestados en el Reino Unido rechazaron ponerse la vacuna hepatitis B ellos mismos, citando los conocidos peligros de la vacuna, y eso siendo ellos profesionales médicos que trabajan en hospitales y que pertenecen por tanto a un grupo de alto riesgo expuesto a sangre y a agujas a diario en su trabajo.


Pero lo más inquietante es la pregunta fundamental de por qué esta vacuna fue recomendada para bebés en primer lugar. En 1996, había 1.080 informes de reacciones adversas entre bebés de 0 a 1 año por la vacuna, incluyendo 47 muertes. Si sólo el 10 % de las verdaderas muertes y daños están siendo denunciados -una estimación muy optimista- esto significa que realmente hubo 10.800 reacciones adversas y 470 muertes por la vacuna. Sin embargo, en ese mismo año, sólo hubo 54 casos infectados con la enfermedad en el grupo de 0 a 1 año. Esta aterradora ecuación revela que por cada niño que adquiere la hepatitis B, la vacuna mata a 9 bebés y daña a 200.

¿Por qué someter a decenas de millones de bebés a los conocidos peligros de esta vacuna cuando los pocos bebés que realmente están en riesgo de padecer la enfermedad pueden ser identificados simplemente haciendo un screening a la madre? Y finalmente, incluso si los padres optan por incluir esta vacuna en el plan de vacunación de su hijo, ¿por qué se administra ésta en el primer día del nacimiento? Los padres necesitan tiempo para conocer a su hijo primero, para que así puedan comparar el estado de salud del bebé antes y después de la vacunación, de forma que cualquier daño pueda ser notado, seguido y tratado. Además de los problemas con las vacunas de ingeniería genética, muchas vacunas, en especial la MMR, la de la varicela y las de la polio de Sabin, inyectan virus vivos dentro del cuerpo. Varios estabilizadores y conservantes se añaden incluyendo formaldehído, plomo, aluminio y MSG (monoglutamato sódico). Cantidades desconocidas de ARN (ácido ribonucleico) y ADN de cultivo de tejido animal y humano han sido encontradas también. Y aunque grupos de padres preocupados han luchado por la eliminación del conservante hecho con mercurio, el thimerosal, de las vacunas, la industria farmacéutica todavía usa mercurio en las vacunas de la gripe, una nueva adición al plan de vacunación recomendado para niños que empieza a los 6 meses. Adicionalmente, la industria médica continúa usando montones de vacunas conteniendo thimerosal hasta que las existencias se agoten, en vez de sacarlas del mercado inmediatamente, como deberían.





  • Más datos:

Un hecho poco conocido es que no existe ni un solo estudio que pruebe que las vacunas son seguras a largo plazo. «Sería un estudio tan fácil de organizar. Se usan tres grupos de niños: el primero totalmente vacunados, el segundo parcialmente vacunados y el tercero sin vacunar. Luego se les sigue hasta 10 años y así seremos capaces de ver los tipos de problemas que se están manifestando con estas vacunas», dice Barbara Loe Fisher, Presidenta del Centro Nacional de Información sobre Vacunas (Referencias de las notas al final del artículo). Sin embargo, la evidencia del daño de las vacunas no es realmente un secreto: cientos de estudios médicos publicados han documentado tanto fracaso de las vacunas como daños, aun así los pediatras continúan vacunando y la mayoría de los padres ignoran estos estudios.

Un ejemplo muy conocido de una reacción negativa de una vacuna a largo plazo ocurrió con la vacuna de la polio usada a finales de los 50 y a principios de los 60. En esta vacuna se encontró contaminación con un virus de mono, SV40, que había contaminado la vacuna durante su producción. Y aunque el virus fue descubierto en 1960, la vacuna contaminada continuó administrándose a los niños americanos durante tres años más con el total conocimiento de las autoridades sanitarias del gobierno, hasta que fue retirada en 1963. Treinta años más tarde, el SV40 ha sido aislado en cánceres de huesos, cerebro y pulmones de adultos discapacitados y fallecidos. El desastre de la vacuna SV40 prueba una conexión directa entre una vacuna y un cáncer de lento crecimiento que se desarrolló décadas después de la vacuna. Desafortunadamente, las autoridades no hicieron ningún esfuerzo en encontrar y seguir a los adultos receptores de la vacuna, estudiar y catalogar su estado de salud, o notificar su nivel de cáncer, aunque existía una clara oportunidad para estudiar los efectos a largo plazo de una vacuna de una manera muy directa y concisa.

Reacciones negativas retrasadas también han sido confirmadas por el trabajo de la doctora Viera Scheibner, que desarrolló un estudio de control monitor para bebés en un intento de prevenir el Síndrome de Muerte Súbita Infantil (SMSI). Su monitor hace que suene una alarma si el bebé detiene su respiración o muestra pautas de estrés respirando durante el sueño. Diseñando el monitor, ella no tuvo ninguna intención preconcebida de seguir específicamente reacciones a la vacunación, ya que ella nunca concibió el hecho de que las vacunas fueran de algún modo problemáticas o dañinas.

En el curso del seguimiento de la respiración de los bebés durante la noche, grabó su pauta respiratoria tras la inyección de DPT. Descubrió que la vacuna les causaba a los bebés una cantidad considerable de estrés y que este estrés mostraba una uniformidad notable, con picos los días 2 ó 5 inmediatamente después de la vacuna, o reacciones retardadas los días 15 a 16 ó 20 a 25 en bebés que se recuperaron y aquellos que posteriormente murieron de SMSI. El monitor de Scheibner probó que la muerte debido a la vacuna algunas veces ocurre semanas después de la inyección, en correlación con las pautas de estrés que identificó. De todos modos, el periodo de tiempo más largo les proporciona a los médicos y a las autoridades sanitarias cualquier excusa para no atribuirlo a la inyección de DPT.



  • Reacciones adversas no denunciadas o registradas:

Uno de los grandes peligros de la actual mentalidad pro-vacunas es el hecho de que muy raramente se da parte de las reacciones negativas o éstas son denunciadas, además de que el sistema que se encarga de registrarlas tiene problemas normalmente con ello. Cuando una vacuna se lanza al mercado, la vigilancia post-marketing se supone que sigue la pista a cualquier reacción negativa de los millones de personas que reciben la nueva vacuna. Sin embargo, no sólo es totalmente voluntario el sistema de informar de las reacciones adversas, el 90-99 % de todas ellas nunca son denunciadas, según David Kessler, director de la FDA durante los 90. Y no hay nadie que te pueda asegurar que los informes llevados directamente a las compañías farmacéuticas sean luego enviados a la FDA, el proceso es controlado enteramente por el "sistema del honor".


Un ejemplo muy claro de la pobre documentación adversa ocurrió durante el reciente Programa de Vacunación contra la Varicela de 2003 del Presidente Bush. Antes del programa, a la población se le dijo repetidamente que se esperaban tasas de fallecimiento por la vacuna de uno a dos por millón. De hecho, hubo tres muertes (de las que nosotros sabemos) entre los aproximadamente 36.000 civiles y unos pocos cientos de convencidos seguidores que fueron vacunados. Esto hace que la tasa de fallecimiento sea 80 veces más alta que aquella que el CDC le dijo al público que se esperaría. Reacciones adversas serias como hinchazón del cerebro, inflamación del corazón, ataques al corazón, ulceración incontrolada de la piel, entre otros, aparecían en uno de 583 casos, tasa siete veces más alta que la original estimación del CDC de uno de 4.000. Y todavía las autoridades sanitarias y los medios de comunicación dominantes continúan usando los antiguos e inexactos números en vez de una estimación actualizada del riesgo como deberían.

Incluso peor, estos números fueron probablemente en su mayor parte no notificados, ya que, al igual que con las vacunaciones infantiles, dar parte de las reacciones adversas durante la vacunación contra la varicela no era obligatorio y era también limitado a una franja de enfermedad de 2 a 4 semanas después de la vacuna. ¿Cuál sería la tasa de muerte y daño de la vacuna durante los siguientes pocos meses o años? Todos estos importantes riesgos deberían haber sido estudiados y seguidos para una evaluación honesta del verdadero riesgo de la vacuna, pero los investigadores perdieron esta oportunidad tan valiosa debido al típico sistema incompleto y vergonzoso de registrar las reacciones que refleja la pobre ciencia que hay detrás del desarrollo de las vacunas.



¿Funcionan realmente las vacunas?




Incluso si los padres experimentan por sí mismos los riesgos de las vacunas, sus médicos les aseguran que el riesgo vale la pena por el casi seguro beneficio de estar libre de una enfermedad infecciosa que el niño puede coger. Sin embargo, en múltiples casos, las vacunas simplemente no han funcionado contra la enfermedad que son destinadas a prevenir. Una encuesta de 1978 en 30 estados mostró que más de la mitad de todos los niños que contrajeron sarampión habían sido completamente vacunados. Suecia abandonó su vacunación de la tos ferina después de examinar 5.140 casos de esta enfermedad en 1978 y encontrar que el 84 % habían sido vacunados tres veces. Un artículo de 1990 de la revista de la American Medicine Association afirmaba que «Aunque más del 95 % de los niños en edad escolar en los Estados Unidos son vacunados de sarampión, grandes estallidos de la enfermedad continúan ocurriendo en las escuelas y en la mayoría de los casos. . . ocurren entre niños previamente vacunados». La literatura médica está repleta de ejemplos del fracaso de la vacunación en su tarea de proteger contra enfermedades comunes infantiles.

Pero en vez de aceptar la premisa de que el sistema completo de vacunación es fundamentalmente un engaño, la industria médica llama a cada vez más vacunaciones y revacunaciones, sin ningún estudio sólido y a largo plazo para ver si la inmunidad es realmente alcanzada y, si es así, por cuánto tiempo.

La vacunación no fue lo que puso fin a las epidemias. A todos se nos ha enseñado que la vacunación terminó con las mayores y más mortales epidemias mundiales. Sin embargo, una honesta y cuidadosa revisión de las fuentes históricas médicas originales, de las publicaciones y de las estadísticas de los pasados doscientos años, nos muestra que las enfermedades infecciosas descendieron un 90 % antes de que la vacunación en masa fuera introducida.

Los expertos atribuyen el cese de las epidemias no a la vacunación masiva, sino a un gran movimiento de reforma sanitaria que barrió Europa a partir del año 1800. Estas reformas incluyeron la retirada de la basura y los deshechos humanos de las calles a través de sistemas de fontanería; la limpieza regular de los establos y las calles de excrementos de caballo y desperdicios humanos; la mejora de las carreteras de forma que las carnes, los vegetales y la leche cruda pudieran ser distribuidos a las ciudades cuando se encontraban frescos; y la modernización de los sistemas de distribución de agua para prevenir la contaminación bacteriana.


Todas las antiguas epidemias del terror, la peste negra y el cólera, respondieron a estas reformas, y las epidemias descendieron durante los años 1800, mucho antes de la llegada de la vacunación. Incluso el CDC informó en 1999 que las enfermedades infecciosas descendieron en el siglo pasado debido a mejoras en la sanidad, el agua y la higiene. La vacunación contra la tos ferina, la difteria, el sarampión y la polio tuvieron lugar todas justo al final del ciclo de vida de cada epidemia, exponiendo así la falacia de la afirmación de que la vacunación acabó con las epidemias.

La única excepción a este descenso es la varicela, que, contrariamente a todo lo que se nos ha enseñado, aumentó con la venida de una vacunación obligatoria y descendió sólo después de un levantamiento organizado de padres y médicos forzando a los gobiernos europeos a suprimir sus programas obligatorios de vacunación contra esta enfermedad. Aunque la Organización Mundial de la Salud se atribuye el mérito de la erradicación de la varicela mundialmente gracias a la vacunación, el hecho es que la varicela descendió en todos los países estuviera o no la población vacunada. Como dijo el doctor Glen Dittman en 1986, 
«Es patético y ridículo decir que hemos vencido a la varicela con las vacunas, cuando sólo el 10 % de la población fue vacunada».

¿Hay algún estudio o investigación que demuestre la diferencia entre niños vacunados y no vacunados? 


El proyecto Cal‐Oregon que fue financiado por Generation Rescue y controlado por padres de niños vacunados y no vacunados. De los 17.674 niños incluidos en la encuesta se demostraron los siguientes resultados:

Los niños vacunados tenían:

  • El 120% más de asma
  • El 317% más de TDAH
  • El 185% más de trastornos neurológicos
  • El 146% más de autismo
  • Las niñas representan el 20% del número total de niños en la encuesta. Para leer el estudio completo vayan a: 
www.generationrescue.org/pdf/survey.pdf


Para leer un informe sobre la baja incidencia del autismo en niños no vacunados vayan a:

www.vaccinationcouncil.org/quick‐compare‐2


Más estudios sobre el autismo:

http://childhealthsafety.wordpress.com/2009/06/03/japvaxautism

http://childhealthsafety.wordpress.com/2010/02/08/britvaxautism/






Desinformación



Debido a que las vacunas son usadas predominantemente en nuestros inocentes hijos, la mayoría de la gente asume que todas las vacunas han sido sometidas a pruebas y rigurosos estudios probando que las vacunas son seguras y efectivas. A los padres se les ha dicho muchas veces que las campañas de vacunación en masa terminaron con múltiples epidemias en el mundo, que las vacunas son efectivas previniendo las enfermedades a las que son dirigidas, que los efectos secundarios son raros y generalmente consisten en brazos doloridos o fiebres leves que se pasan rápidamente.

Sin embargo, los padres que se toman el tiempo de indagar en la materia y retirar ese velo de desinformación se encuentran con que estas afirmaciones carecen de un respaldo científico sólido. No sólo nunca ha habido un único estudio a largo plazo comparando la salud y el bienestar de los niños vacunados y los no vacunados, sino que pueden encontrarse fácilmente múltiples ejemplos de niños vacunados adquiriendo las misma enfermedad contra la cual habían sido vacunados. Es más, hay una evidencia abrumadora de que las vacunas pueden ser extremadamente dañinas, pueden discapacitar permanentemente e incluso matar a nuestros niños. Y el sistema actual de registrar y notificar las reacciones adversas al Sistema Español de Farmacovigilancia (SEFV) es ejecutado descuidada y pobremente, y es voluntario no obligatorio, incluso cuando un niño ha sido discapacitado permanentemente o matado por una vacuna.


El mercurio en las vacunas y el autismo

La conexión mercurio-autismo ha salido a la luz pública con la publicación de "Inmunidad Mortal" (Deadly Immunity), de Robert F. Kennedy, Jr. en el número de julio de la revista Rolling Stone, simultáneamente con la publicación en la revista Salon. Kennedy describe una reunión en el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC) que tuvo lugar en junio del 2000 en la cual el epidemiólogo Tom Verstraeten presentó evidencia ante la industria y los oficiales del gobierno que el thimerosal, el conservante basado en mercurio presente en las vacunas, era responsable de la epidemia de autismo en los niños americanos. En lugar de tomar medidas inmediatas para alertar al público y deshacerse del suministro de thimerosal de lasvacunas, los presentes pasaron el resto del encuentro discutiendo las formas de esconder los preocupantes datos.

Posteriormente, poderosos amigos en el Congreso han tratado de proteger a los fabricantes de vacunas con legislación que les escudará de más de 4.000 demandas pendientes. El Senador Bill Frist, que ha recibido 837.000 dólares en contribuciones de la industria farmacéutica, deslizó silenciosamente una cláusula adicional en el proyecto de ley de seguridad interior, llamada "Eli Lilly Protection Act". Esta medida fue revocada por el Congreso en 2003 pero a principios de este año, Frist coló otra disposición en un proyecto de ley anti-terrorista que negaría las compensaciones económicas a los niños que sufren de trastornos cerebrales relacionados con las vacunas. "Las demandas son de tal magnitud que podrían echar a la calle a los fabricantes de las vacunas y limitar nuestra capacidad de enfrentarnos a un ataque biológico de los terroristas", declaró Andy Olsen, un asistente legislativo de Frist.

Más de 500.000 niños sufren de autismo, con 40.000 nuevos casos diagnosticados cada año. La enfermedad era desconocida hasta 1943, cuando fue identificada y diagnosticada entre once niños nacidos después de que el thimerosal fuera añadido por primera vez a lasvacunas de los bebés en 1931.

El CDC responde a la ira de los padres y a la publicidad negativa citando estudios que reivindican el thimerosal, estudios que los oponentes afirman están falsificados y son altamente sospechosos. "No podrías construir un solo estudio que muestre que el thimerosal es inocuo", dice el Dr. Boyd Haley, una de las autoridades mundiales en toxicidad del mercurio y jefe del departamento de química de la Universidad de Kentucky. "Es simplemente demasiado tóxico. Si inyectas thimerosal en un animal, su cerebro enfermará. Si lo aplicas a tejido vivo, las células mueren. Si lo pones en una placa de petri, el cultivo muere. Sabiendo estas cosas, sería increíble que uno lo pudiera inyectar en un bebé sin causar daños".



Documentos internos revelan que Eli Lilly, que fue la primera compañía farmacéutica que desarrolló el thimerosal, sabía desde el principio que su producto podía causar daños. Pero los atractivos beneficios valían más que la preocupación de la compañía por los ciudadanos. El thimerosal le permite a la industria farmacéutica envasar las vacunas en viales que contienen múltiples dosis. Los viales más grandes cuestan la mitad de producir que los más pequeños, de una sola dosis, y por tanto hacen que los programas de vacunación en masa sean más rentables.


La introducción del thimerosal en las vacunas coincidió con un aumento del número de vacunas que recibían los niños. Los bebés que reciben todas sus vacunas, más los refuerzos, para la edad de 6 meses están expuestos a niveles de etilmercurio, inyectados directamente en la corriente sanguínea, 187 veces mayores que el límite de la EPA (Agencia para la Protección del Medio Ambiente de EE.UU) de exposición diaria al metilmercurio, una neurotoxina similar a la anterior.

Kennedy describe un escándalo creciente que tiene el potencial de acabar con la industria farmacéutica.  www.rollingstone.com/politics/story/_/id/7395411.



LA GRAN MANIPULACIÓN


EL PAÍS. En junio de 2011 el periódico El País, mediante el artículo de un presunto analista Ricardo Querol, manipulaba a sus lectores explicando las maldades de los que no vacunan a sus hijos. Y de paso, los demonizaba y les echaba todas las culpas de los nuevos casos de sarampión que están apareciendo en España.

Yo me pregunto ¿porque este ser humano se encoleriza con los que no se vacunan? ¡Déjelos en paz, caballero! Estos padres ya son mayorcitos para ser responsables de sus actos y sus conscuencias, respecto de sus hijos.

Este hombre decía que los no vacunados ponían en peligro a la población ¿Qué peligro? Si el resto de la población está vacunada contra el sarampión -y de las decenas de vacunas que nos van intentando imponer día a día- no entiendo porqué deben preocuparse. 

Por lo tanto los que contagian a los demás son los que sí se vacunan...


Querol hacía referencia a un artículo de Andrew Wakefiled publicado, en 1998, en la prestigiosa revista científica The Lancet, y que posteriormente fue retirado -por presiones de multinacionales farmacéuticas- porque no era exacto. El artículo se refería a la relación de la vacuna triple vírica con el autismo en los niños vacunados. Al parecer los grupos antivacunación se habían protegido con la bandera de la verdad y la razón, equivocadamente, basándose en un estudio erroneo. 


De lo que no habla Querol es de todos los estudios posteriores que se han hecho sobre el autismo y que confirman que hay una clara relación de esta enfermedad con las vacunas. 

Pero es muy fácil asustar a la población y manipular a los lectores diciéndoles que los "anti-vacuna" son unos irresponsables, que se mueven en los foros esotéricos y que no tienen conocimiento alguno.

Señor Querol: entre los "incultos" que no desean ser vacunados hay médicos, enfermeros, abogados, científicos, investigadores, ingenieros, monjas... Cientos de miles de personas que tienen otra visión de la vida, y que están hartos de que "sesudos analistas", como usted, den una visión sesgada de la realidad.



Las compañías farmacéuticas, las compañías de seguros y el sistema médico se enriquecen cuando usted se enferma.


Los grandes negocios presionan para más vacunaciones

Los niños de los Estados Unidos representan la población más vacunada en todo el mundo. Las multinacionales farmacéuticas proporcionan millones de dólares para la creación de organizaciones tapadera como "All Kids Count" ("Todos los niños cuentan") y "Immunization Action Coalition" ("Coalición de Acción para la Inmunización"), grupos con nombres neutrales y amigables que disfrazan los fondos farmacéuticos detrás de su mandato de promover la vacunación.
Las vacunas producen billones de dólares al año para las compañías farmacéuticas, en parte porque el gobierno financia campañas de vacunación masiva comprando las vacunas con el dinero de nuestros impuestos y a parte dando más millones de dólares a los departamentos de salud con el objetivo de alcanzar la vacunación al 100%. Si no obtienen resultado, el dinero puede ser retirado del Estado. El resultado de toda esta cantidad de dinero disponible para autoridades de salud estatales es una enorme presión que se aplica a los colegios, que a su vez presionan a los padres requiriendo pruebas de vacunación para la entrada a colegios en cualquier nivel de desarrollo del niño.

Resistencia

A pesar de todo esto, la resistencia a los programas de vacunación está creciendo y millones de padres están cuestionando tanto la ciencia que subyace a ésta como los preocupantes efectos secundarios que produce.

Un estudio de 2003 concluyó que el 93% de los pediatras y el 60% de los médicos de familia informaron de al menos una familia que había rechazado una vacuna para su hijo. Cuando un padre o una madre eligen limitar o salirse del programa de vacunación, una gran variedad de respuestas oficiales se han dado que van desde no presentarse dificultades, hasta el extremo opuesto, amenazas oficiales de cargos de abandono médico del niño. En EEUU, es un hecho desafortunado que los hijos cuyos padres han rehusado vacunarles han sido echados de la oficina del médico e incluso se les ha denegado la entrada a un colegio. En casos extremos, oficiales han acusado a los padres de abandono médico del niño y los han obligado a ir a juicio para conservar el derecho de criar a su hijo ("¿Dónde está la libertad en ese país libre que llaman EE.UU.?").


Pero también es verdad que muchos padres no reciben resistencia de las autoridades y su derecho de rechazo de las vacunaciones no es desafiado, siempre y cuando sigan las leyes del respectivo estado para la exención. 



  • Las vacunas no dan inmunidad de por vida, por eso hay las vacunas de refuerzo que recomiendan a sus hijos.
  • Cada dosis de refuerzo aumenta el riesgo de efectos secundarios.
  • Los efectos secundarios de las vacunas pueden causar enfermedades por el resto de su vida. En realidad, hay muchos medicamentos para tratar los efectos secundarios causados por las vacunas. 
En los EE.UU., ni de las compañías farmacéuticas ni de los médicos se pueden obtener los servicios demandados cuando algo malo le pase a partir de una vacuna. Ambos están protegidos por la Ley Nacional de 1986 de lesiones vacunales infantiles. Esta ley, firmada en vigor del entonces presidente Ronald Reagan, por decreto, dice: “Ningún fabricante de sueros vacunales es responsable civil por una acción de daños y perjuicios derivados de una lesión asociada a una vacuna, o de muerte". (Ley pública 99/660) 

  • Los hospitales se benefician económicamente de pruebas y hospitalizaciones.
  • Las compañías farmacéuticas ganan miles de millones de dólares en las vacunas. 
  • Las compañías farmacéuticas ganan decenas de miles de millones de dólares en los fármacos administrados para tratar los efectos colaterales y las enfermedades causadas por las vacunas. 
  • Las vacunas son la columna vertebral del sistema médico. Sin vacunas, bajarían los costes sanitarios porque tendríamos a la sociedad en general muy saludable. 
  • Se ha comprobado que la vacuna de la varicela está relacionada con el autismo, el asma, las infecciones de oído, la diabetes. La lista es interminable, una y otra vez van apareciendo complicaciones. Con el afán de eliminar una serie de microbios relativamente benignos, han aparecido enfermedades temporales, enfermedades crónicas a lo largo de toda la vida, trastornos, disfunciones y discapacidades.

Conflictos de interés


  • Las mismas personas que elaboran las reglas y recomendaciones sobre vacunación tienen ganancias en la venta de las vacunas. Por ejemplo, la doctora Julie Gerbending, estuvo a cargo de los CDC durante ocho años, ahora es la presidente de Merck Vacunas. El doctor Paul Offit, miembro del comité asesor sobre prácticas de inmunización (ACIP), ha patentado y desarrollado una vacuna propia.
  • Según los CDC, hay 10 grupos de médicos pediatras que tienen inventariados más de 100.000 dólares anuales relacionados con la venta de vacunas desde su consultorio. Estos médicos ganan dinero con las visitas al consultorio para la administración de vacunas infantiles y también con las visitas de seguimiento en el consultorio para la evaluación de las reacciones.
  • Pediatras de EE.UU. informaron que los médicos que reciben los bonos trimestrales de la HMO y que trabajan para el mantenimiento de altos índices de vacunación habrían sido amonestados por las compañías de seguros al reflejar una caída en las cifras de vacunación.